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SIBO: cuando las molestias digestivas se vuelven parte de la rutina

¿Tienes la sensación de estar siempre hinchada, con gases y con dolor abdominal? Podrías tener SIBO, y por lo mismo, esto podría afectar indudablemente la vida cotidiana y el quehacer diario.

¿Qué es el SIBO?

El SIBO es el nombre en inglés de Small Intestinal Bacterial Overgrowth, que se traduce como el sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado, donde normalmente hay una menor cantidad.

¿En qué afecta el SIBO a una persona?

Consultado sobre los síntomas que el SIBO provoca en una persona, el jefe médico de Help Rescate, Dr. Ney Tello, sostiene que este trastorno digestivo provoca “aumento de volumen y distensión abdominal, sobre todo después de comer. También provoca exceso de gases, eructos y la sensación de abdomen lleno”. Asimismo, la persona que presenta esta condición puede sufrir “dolor o molestias abdominales, diarrea, estreñimiento o saciedad precoz, náuseas, cansancio y dificultad para sentirse bien después de las comidas”.

Ahora bien, debes tener en consideración que, si presentas todos los síntomas descritos anteriormente, puede que se trate de SIBO como de otros problemas digestivos. Por eso, para tener un diagnóstico claro, debes acudir a tu médico de cabecera.

Detectarlo, el primer paso

Uno de los exámenes más comunes y utilizados para diagnosticar SIBO es la prueba de aire espirado. Este examen no invasivo consiste en beber una sustancia que las bacterias pueden fermentar como la lactosa, lactulosa, fructosa, D-xilosa o glucosa, y luego entregar muestras de aire en distintos momentos para medir gases como hidrógeno y metano. Este procedimiento permite obtener información útil para diagnosticar la enfermedad.

Para que la persona pueda realizar este examen, debe contar con una orden médica, realizar un ayuno de al menos 12 horas y una dieta especial de al menos dos días, y suspender todo tipo de antibióticos y medicamentos que puedan alterar la función gastrointestinal.

¿Quiénes tienen mayor riesgo de SIBO?

Si bien es cierto que el SIBO puede afectar a cualquier persona, existen algunas condiciones que aumentan las probabilidades, como por ejemplo personas con enfermedades intestinales, personas que se hayan realizado cirugías digestivas, o personas que sufran trastornos que afectan el movimiento normal del sistema digestivo.

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