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Ejercicio seguro: cómo evitar lesiones y detectar urgencias

Realizar cualquier tipo de ejercicio físico, a la edad que sea, es un momento de desconexión, de liberar tensiones, y de conectar con uno mismo. Sin embargo, y aunque creas que con solo empezar estás haciendo lo correcto, moverse sin tomar ciertos recaudos podría traer problemas físicos. Por eso, comprender cómo proteger tu cuerpo y reconocer cuándo algo no anda bien es parte de tu compromiso con tu bienestar.

Recomendaciones para comenzar una vida deportiva

Si ya encontraste las razones y motivaciones para volver a hacer deporte, ahora te daremos consejos para evitar frustraciones por lesiones o por algún problema físico o médico que puedas tener.

Por eso, antes de realizar actividad física y disfrutar de los beneficios de estar activo, lo primero que debes tener claro es:

– Realizarte un chequeo médico que te permitirá conocer tu condición física.

– Alimentarte bien. Mantén una alimentación balanceada y equilibrada que incluya frutas de la estación, verduras, cereales, lácteos, huevos y legumbres.

– Preparar la musculatura para la intensidad de ejercicio o entrenamiento. Realiza ejercicios cortos, sin impacto y de preparación de forma previa. Al finalizar, realiza ejercicios de estiramiento para relajar el cuerpo y evitar lesiones.

– Mantente hidratado antes, durante y al terminar el ejercicio físico para reponer el líquido perdido.

– Viste ropa cómoda cuyo material sea de algodón y de colores claros. Además, el calzado debe ser cómodo y seguro.

– No realices ejercicios al aire libre en horas de alta temperatura, es decir, entre las 11 y 16 horas.

Prepara tu cuerpo

Antes de comenzar alguna rutina, prepara tu cuerpo, es decir, realiza cualquier tipo de calentamiento previo para activar la circulación y despertar los músculos, y realiza estiramientos para moverte con mayor libertad. Sobre esto, el Dr. Juan Cortés, médico de Help Rescate, aconseja “realizar un calentamiento y estiramiento, usar equipamiento adecuado y aumentar la carga progresivamente” con el fin de evitar daños y lesiones.

Estira al terminar

Un estiramiento entre 20 a 30 segundos después de realizar cualquier ejercicio te ayudará a relajar los músculos y a evitar que queden rígidos. Este simple pero importante paso es esencial para la recuperación.

Calzado y ropa adecuada

Utilizar un equipamiento adecuado, es decir, entrenar con zapatillas y ropa cómoda te ayudará a evitar lesiones.

Intensidad progresiva

No te apures en buscar más intensidad en tu ejercicio en un periodo corto de tiempo. Debes tener claro que muchas de las lesiones ocurren por apurarse. Por lo mismo, te recomendamos descansar para que el cuerpo se recupere, evitar trabajar el mismo grupo muscular en días seguidos, y aumentar la intensidad del ejercicio en forma gradual.

Cuida la técnica

La técnica es importante. Recuerda que, si el movimiento está mal hecho, te puedes lesionar. Por eso, aprende el ejercicio antes de agregar peso y pide apoyo a un experto.

Escucha las señales

Muchas de las lesiones ocurren por querer avanzar demasiado rápido con el ejercicio, subir el peso de una máquina, aumentar la velocidad de una trotadora o por incrementar la duración del ejercicio sin respetar los tiempos de adaptación del cuerpo. Sin embargo, existen otros factores que podrían provocar lesiones o podrían dañar tu salud. Por eso, ten claro que ninguna molestia, y dolor fuerte o punzante en el cuerpo no es normal; y que, si te mareas, te falta el aire o sientes cansancio extremo, debes dejar de hacer ejercicio.

Se debe consultar a un especialista médico ante dolor intenso, deformidad, inflamación o limitación funcional”, sostiene el Dr. Juan Cortés. Esto debido a que son señales que el cuerpo entrega para alertar que algo no estás haciendo bien.

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