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Es normal escuchar hablar de que un niño o adulto sufrió de una infección de oídos y con ello todos los síntomas y malestares que trae consigo. Sin embargo, lo que pocos saben es de qué se trata esa infección. En palabras simples es la llamada Otitis media.
La Otitis media “es una inflamación o infección del oído medio usualmente tras un resfriado que causa dolor, fiebre y a veces disminución transitoria de la audición, especialmente en niños”, sostiene el médico regular de Help Rescate, Dr. Juan Cortés, y que aparece cuando bacterias u hongos se desarrollan en el canal auditivo después de un resfriado, por la acumulación excesiva de humedad, por algún dolor de garganta o una infección respiratoria, generando inflamación en el oído medio.
Síntomas
Aunque los síntomas provocados por la otitis varían de una persona a otra, lo que comúnmente desarrollan las personas que la padecen son fiebre, sensación de presión, dolor y molestias leves e intermitente en el oído hasta generar hipoacusia (disminución de la audición), o sordera en casos extremos. En los niños, lo normal es que presenten irritabilidad y llanto.
Asimismo, una otitis también puede provocar salida de líquido del oído por la inflamación local la cual puede llegar a comprometer el tímpano. En cualquiera de estos casos, en Help Rescate te recomendamos acudir a un médico especialista (otorrinolaringólogo), para que realice una revisión, evaluación y realizar un manejo adecuado para evitar mayores complicaciones como una Osteomielitis, es decir, una infección del hueso del cráneo que puede pasar al cerebro y ser mortal.
Tratamiento
Como cualquier enfermedad, el tratamiento dependerá de la gravedad de la infección. En casos leves, el médico podrá recetar antiinflamatorios y reposo. En caso de tratarse de una infección bacteriana, será necesario el uso de antibióticos. “Se debe observar la evolución de la enfermedad por si provoca fiebre alta, secreción o empeoramiento dentro de las primeras 48 a 72 horas”, afirma el Dr. Cortés.
Prevención
Mantener siempre los oídos secos después de bañarse, evitar el uso de cotonitos y tratar a tiempo los resfriados o alergias, será fundamental para proteger eficazmente el canal auditivo. Además, es fundamental que mantengas al día las vacunas de tus hijos para la disminución de las probabilidades de la aparición de infecciones.
– Utiliza tapones de oídos mientras estás en la piscina.
– Evita baños prolongados.
Otros tipos de infecciones de oído
– Otitis media aguda: Se da cuando la infección del oído medio es repentina e intensa. Es una infección dolorosa y está acompañada de fiebre y sensación de presión en el oído.
– Otitis externa: También conocida como oído de nadador, es una inflamación del canal auditivo externo muy común en personas expuestas al agua o climas húmedos. Sin embargo, también afecta a personas que presentan una acumulación excesiva de cerumen o en quienes utilizan cotonitos para limpiar el oído.
– Infecciones del oído interno: La laberintitis, como la suelen llamar los especialistas, está relacionada con problemas de equilibrio, mareos y náuseas. Es causada por virus y requiere atención médica inmediata por el alto riesgo de caídas.
– Infecciones fúngicas: También llamada Otomicosis, se desarrolla en el oído externo y genera picazón, secreciones y sensación de oído tapado.
– Mastoiditis: Es una infección grave que afecta el hueso mastoides el cual se encuentra detrás del oído. Causa inflamación, fiebre y supuración. Requiere atención médica urgente para evitar que se extienda a otras áreas del cráneo.
¡Ten siempre presente que cualquier dolor persistente o cambios en la audición no debes pasarlo por alto!

