Mi Help
Los paros cardiorrespiratorios ocurren en cualquier momento y cada minuto sin atención médica disminuye las probabilidades de sobrevivir.
De ahí la importancia de conocer, al menos en la teoría, las maniobras básicas de reanimación cardiopulmonar (RCP) y la utilización de un desfibrilador externo automático (DEA) en caso de ser necesario. Estas habilidades cualquier persona las puede aprender, lo importante es tener claro que aplicando bien las maniobras de la forma correcta se puede salvar una vida.
¿Qué es la RCP?
De acuerdo a lo comentado por el jefe médico de Help Rescate, Dr. Ney Tello, la reanimación cardiopulmonar (RCP) “es una maniobra de primeros auxilios que consiste en realizar compresiones sobre el pecho de la persona que sufre un paro cardiorrespiratorio para mantener la circulación de la sangre hacia el cerebro y otros órganos cuando el corazón deja de latir o la persona deja de respirar con normalidad. Y a pesar de que la RCP no reemplaza la atención médica especializada, sí ayuda a mantener a la persona afectada con vida”.
Ahora bien, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Comité Internacional de Enlace sobre Reanimación, y la European Resuscitation Council (ERC), iniciar una RCP de manera oportuna puede triplicar las posibilidades de supervivencia en un paro cardíaco fuera de un centro médico.
¿Cuándo hacer RCP?
De acuerdo con información las instituciones anteriormente nombradas, debes iniciar RCP cuando:
– La persona no responde al hablarle o al moverla
– La persona no respira o presenta respiraciones anormales
– La persona no muestra signos vitales
RCP: paso a paso
– Primero, háblale fuerte a la persona afectada para saber si está consciente
– Si eres cliente de Help Rescate, llama al 600 6310 310 para que nuestros profesionales te guíen y ayuden.
– Pon a la persona boca arriba sobre una superficie firme, idealmente en el piso y no sobre una cama
– Ubica el centro del pecho, sobre el esternón (parte central y delantera del pecho)
– Una vez tengas todo claro, realiza compresiones fuertes y rápidas hundiendo el pecho entre 5 y 6 centímetros, a un ritmo de entre 100 y 120 compresiones por minuto, pero permitiendo que el pecho vuelva a su posición natural después de cada compresión
– Alterna 30 compresiones con dos ventilaciones hasta que llegue la ayuda
– No detengas las compresiones salvo que la persona recupere la respiración o llegue el personal de salud
Uso del Desfibrilador Externo Automático
El Desfibrilador Externo Automático (DEA) es un equipo que analiza el ritmo cardíaco y, en caso de ser necesario, se utiliza para administrar una descarga eléctrica para restablecer el funcionamiento del corazón.
El uso de este aparato es sencillo, seguro, y puede ser utilizado por cualquier persona siguiendo las instrucciones paso a paso. Estas son:
– Enciéndelo
– Pon los parches adhesivos sobre el pecho siguiendo el dibujo que entrega el equipo
– No toques a la persona afectada mientras el DEA analiza su ritmo cardíaco
– En caso de que el DEA indique administrar una descarga, procura que nadie toque a la persona afectada y presiona el botón cuando se indique
– Luego de la descarga o cuando el equipo lo indique, reanuda las compresiones
Hacer un RCP oportuno y utilizar el DEA es una medida efectiva para aumentar la supervivencia frente a un paro cardíaco.
¡No cometas estos errores!
Si bien es cierto que hacer un RCP o utilizar el DEA es una situación de máxima tensión, es frecuente cometer errores. Algunos de los más comunes son:
– Retrasar la utilización de RCP o DEA por miedo a hacerlo mal
– Realizar compresiones lentas o superficiales, o interrumpirlas durante mucho tiempo
– No pedir ayuda o no llamar al servicio de emergencia de Help Rescate al 600 6310 310
Recuerda que actuar es mejor que no hacer nada, incluso si no dominas ninguna de las técnicas señaladas.

